La motivación y gestión del voluntarismo

Día Mundial del Medio Ambiente

Redacción
Emilio Beladiez

Desde 2012 he estado construyendo lo que significa para mí el voluntariado, pero en este artículo me gustaría mirar atrás y descubrir qué era antes para mí y qué hizo que me enganchara tanto.

Este tipo de actividades organizadas tienen en común la voluntariedad de las personas para participar. Están abiertas al público en general y se ofrecen sin cargo alguno, son actividades en las que el trabajo realizado es por una buena causa, sea social, ambiental o cultural. Pero sobre todo es porque la persona que participa elige una causa, entre otras muchas, a la que dedicar su tiempo, su talento o sus recursos.

Cuando yo era un poco más joven, allá en 2007, comencé en el mundo del voluntariado gracias a la asociación ambiental Ecologistas En Acción. Sea por el nombre o sea porque estaba formada por muchos estudiantes de mi misma edad, me resultó muy atractiva la idea de pasar a la acción por el medio ambiente. Con el tiempo me fui dando cuenta de que toda asociación tiene unos roles y que dependiendo del compromiso que quieras tener puedes elegir unos u otros. Yo llegué a ser Secretario de esta misma durante un año entero, en la provincia de Cádiz. Las actividades se decidían en asamblea y luego se organizaban eventos para recaudar fondos y llevarlas a cabo. Es cierto que no era todo “pasar a la acción” como parecía, también habían mañanas de entregar papeles, solicitar permisos, cambiar cuerpo de gobierno, presentar papeles en registro, etc. También es cierto, que los eventos para recaudar fondos eran fiestas universitarias temáticas y se nos daba muy bien organizarlas. Sería por el buen rollo que había entre los diferentes cursos en la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad de Cádiz (UCA) o por el interés común de beber cerveza fría en la playita al lado del mar de Alborán.

Tras varios años en la universidad descubrí que la gestión de grupos de personas, los eventos para recaudar fondos y el buen rollo eran cosas que me habían marcado mucho. Por eso a día de hoy creo que toda asociación o proyecto que esté relacionado con el voluntariado debe tener esos tres pilares básicos para poder ser atractiva/o a su audiencia, que al final son todas las personas que participarán en esas actividades que ofrece.

Hoy en día, el voluntariado es una herramienta increíble para movilizar, sensibilizar y conseguir grandes cosas en los ámbitos de lo social, ambiental y cultural. También se considera una especie de evento social porque estás empleando tu tiempo y compartiendo tus intereses con muchas otras personas diferentes a tí que al final descubres que tenéis muchas cosas en común, y no sois tan diferentes.

El voluntariado consigue enseñarnos que todas las personas estamos en este planeta para convivir entre nosotros y los elementos, y que mientras nos organicemos, tengamos recursos y fomentemos la unión podremos llegar donde queramos.

Las actividades de voluntariado siempre son vistas desde el punto externo, desde el punto de la persona que participa. Mi intención, como persona que ha estado y está en ambos lados, es descubrir las entrañas de estos eventos que ayudan a sensibilizar y concienciar sobre problemáticas ambientales de nuestro entorno.

¿Cómo organizar un voluntariado de Limpieza de Playa?

Antes de llegar a una playa para celebrar una batida de limpieza, tenemos que retroceder un mes y medio, a veces dos meses, para dar el primer paso en la organización de esta actividad. Es obvio, pero me gusta explicarlo, que una actividad organizada tiene que pedir permisos al Ayuntamiento de la ciudad donde se realice y además a la Subdelegación del Gobierno del Ministerio de Demarcación de Costas y Reto Demográfico que corresponda. Es de conocimiento popular que las administraciones trabajan a un ritmo diferente al resto de seres vivos, así que tenemos que rellenar la instancia con cautela para que no te pidan repetir la instancia y el reloj retroceda a cero de nuevo.

Tras varios años haciendo este trámite, y siendo bastante insistentes en nuestras solicitudes, hemos conseguido que la Subdelegación de nuestra ciudad considere las actividades de Limpiezas de Playa como un USO COMÚN del Dominio Público Marítimo Terrestre (DPMT). Eso quiere decir que, según la ley, una limpieza de playa no requiere autorización, pero sí notificación de la fecha, hora y cantidad de personas que van a participar.

Esto también significa que no nos pueden multar por hacer una limpieza de playa sin autorización, parece broma pero sí, te pueden multar por limpiar una playa.

El segundo paso sería crear un evento en una plataforma para que las personas que les apetece donar su tiempo, recursos y talento en este tipo de actividad puedan apuntarse y reservar su plaza. En estos tiempos de restricciones y pandemia, llevar un registro es una manera muy segura de tener los datos de todas las personas que participan en el evento, en caso de que hubiese cualquier accidente o contagio. Además así también tienes una idea aproximada de cuánto material puedes necesitar para la limpieza de playa, porque no es lo mismo una actividad con 20 que con 120 personas. A veces toca lavar guantes de las actividades anteriores y tienes que anticiparte y pasar una mañana agradable en una lavandería junto a 150-200 pares de guantes que, una vez secos, tienes que emparejar por tallas y organizarlas en bolsas diferentes con el objetivo de que sea más fácil repartir el material durante la actividad.

El último y tercer paso, aunque no por ello el menos importante, es el de hacer difusión del evento en redes sociales. Hoy en día, toda comunicación y publicidad de cualquier cosa debe ser por redes, así que las limpiezas de playa no podían ser menos. Tras varios años haciendo prueba y error, hemos conseguido generar una audiencia que le interesan estas actividades y como consecuencia, cuando lanzamos un evento, se apuntan rápidamente. Pero no siempre ha sido así, recuerdo que durante los primeros años de nuestra asociación fui muy persistente con mis contactos de Facebook y eso ha hecho que compartiendo y compartiendo, ahora la gente ya sepa dónde apuntarse cuando quieren participar. También pienso que perdí varios contactos por insistente, pero no hay mal que por bien no venga.

Crear un evento, compartir, invitar a tus contactos y publicar fotos de otros eventos es básico para que la gente vea qué es eso de limpiar playas y les entre el gusanillo de probarlo.

También es verdad que siempre estará el factor humano de no madrugar un domingo, pero eso está contemplado en los porcentajes de asistencia. Siempre hay un 20-30% de personas que no aparecen por causas varias, nunca se lo tendremos en cuenta porque a todos nos ha pasado.

Espero que ahora veáis con otros ojos las actividades de voluntariado, ya sabéis que no solo es ese día del evento sino que hay un trabajo previo de difusión y logística. Muchas personas se esfuerzan para que todo salga bien, no falte de nada y siempre deje buen sabor de boca.

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