Seaspiracy, la realidad de nuestros océanos

Día Mundial de los Océanos

REDACCIÓN
Emilio Beladiez

Para celebrar este día tan especial he decidido hacer algo diferente, aunque igualmente relacionado con nuestros mares y océanos. Es verdad que podría escribir sobre la belleza y la importancia de su cuidado pero he preferido hablar de un documental que reúne todo los problemas en un formato televisivo.

Efectivamente, voy a hablar de SEASPIRACY que Netflix estrenó hace unos meses. Este, al igual que otros producidos por esta plataforma, utiliza una fórmula muy comercial que consigue engancharte y que te identifiques con la vida del protagonista. Además está inspirado en los problemas con las pesquerías industriales y su impacto en el océano y los bancos de peces comerciales y no comerciales. Parece que el comienzo romántico y positivo que presenta al inicio tarda muy poco en desaparecer pues son muchos y muy variados los problemas que sufren nuestros ecosistemas marinos.

Es muy interesante ver la cantidad de datos que aporta para las personas que no estén relacionadas con este tipo de temática (se pueden repasar en su web), y para las que sí lo estamos es una forma sintetizada de refrescar la memoria. Cierto es que a veces poner tantos problemas juntos quitan un poco la esperanza de seguir trabajando en beneficio de la conservación, pues se hace una montaña muy difícil de escalar.

La lista es extensa y todos los problemas coinciden en su origen, el consumo humano. Factor importante también del documental, pues pone la responsabilidad en nosotros como consumidores y en las empresas que hacen todo lo posible para sacar beneficios de esta fuerte demanda. A lo largo del film puedes disfrutar de imágenes preciosas y, al mismo tiempo, llorar por las atrocidades que desgraciadamente se llevan a cabo a día de hoy, en pleno siglo XXI.

Varias de estas tormentosas realidades son, por ejemplo, la esclavitud que existe en los buques pesqueros. En mi opinión, se habla de manera superficial, pero hay personas que mueren para que las empresas lleguen a cuotas desorbitadas (e ilegales) de pesca y generar mayores beneficios. Es un escenario que debería aterrorizar a cualquier persona, y aún así parece que se banaliza como un problema colateral.

Otro ejemplo son los certificados de sostenibilidad de las empresas pesqueras, los cuales no son garantía de buenas prácticas ya que se compran para poder vender un producto como sostenible, por el que estamos pagando un precio mayor, cuando en realidad no lo es.

Muchas de estas situaciones están más explicadas y en mayor profundidad en otros documentales – Al final del artículo dejo el listado de documentales– que seguramente te dejen peor cuerpo que SEASPIRACY.

Al final vemos que el océano es un territorio tan basto que no hay ojos suficientes para controlar o sancionar todas las ilegalidades que se cometen en él. Y cierra con el mensaje de que la mejor manera para luchar contra todo es dejar de comer pescado y no fomentar así esa demanda tan salvaje. A mí no me parece mala propuesta, pero no es suficiente.


LISTADO DOCUMENTALES

PLANETA AZUL I y II (BBC)

OCÉANOS

THE END OF THE LINE

PLASTIC OCEAN

El MUNDO SUBMARINO DE JACQUES COUSTEU

PACÍFICUM, EL RETORNO DEL OCÉANO

SHARKS (BBC)

MISSION BLUE

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